¿Y AHORA, CHACA? PARTIDO SUSPENDIDO Y A ESPERAR

Por Jorge Ruiz (enviado especial)
TW: @JorgitoRuiz
Foto: Javier Fernández

Lo que debía ser el partido de Ida en la Segunda Fase para la Región Cuyo en el Torneo Regional Federal Amateur 2021-2022 entre Club Sportivo El Porvenir de San Rafael y Atlético Club San Martín; terminó en un duelo suspendido por falta de garantías. Es que en la previa del encuentro ocurrió un cruce de facciones de barra bravas del Chacarero con tiroteo incluido y ya nada fue lo mismo.

El estadio de Huracán de San Rafael debía oficiar de escenario para un duelo importante para las aspiraciones de ambas instituciones, sin embargo, las adyacencias del mismo se convirtieron en campo de batalla para que gente caracterizada con colores y escudos de San Martín llevara a cabo un enfrentamiento que culminó con algunos heridos. Todo esto cuando aún restaba 1 hora y 30 minutos para el inicio del encuentro. La policía había logrado calmar la situación, pero la incertidumbre reinaba en todos lados.

Y otro de los sectores del estadio (a 400 metros), en el ingreso de locales, autoridades, prensa y jugadores; el micro con el plantel chacarero aguardaba para poder entrar al estadio, dirigirse al vestuario, cambiarse y hacer el calentamiento previo. Pero eso no ocurrió, nunca se permitió el descenso de la delegación del ómnibus que los transportaba. Supuestamente esto se debió a que no tenían seguridad sobre lo que podía suceder ahí o qué podían ingresar los mismos al estadio. Si alí no sucedía nada. ¿Acaso pensaban que los jugadores llegaban armados? Pero por otra parte, y por ese mismo sector, sí ingresaba gente identificada con colores y escudos del León.

Vale mencionar a todo esto que los hinchas visitantes no estaban permitidos, pero el elenco local motivó la presencia de los mismos, seguramente pensando en una importante recaudación, pero sin tener en cuenta la interna de la barra brava que desde el inicio del torneo se venía alimentando sobre todo en redes sociales. Y casi sufrió las consecuencias en carne propia el presidente de El Porve, Gastón Ureta (una persona no vidente), cuando se encontraba en el sector del enfrentamiento.

También se debe mencionar que tampoco se realizó ningún operativo policial en el ingreso al departamento y menos en el estadio, donde sólo había una decena y poco más de personal de seguridad privada. Ciertamente una locura todo.

La impotencia, el pesimismo y la bronca reinaban en el lugar, sobre todo en dirigentes y allegados del Chacarero que sí habían podido ingresar al estadio e iban de aquí para allá para tener novedades sobre lo que sucedía y si podría jugarse o no el encuentro.

El reloj seguía corriendo y el plantel de San Martín seguía sin ingresar. La terna arbitral esperaba. El local salía a calentar y luego volvía al vestuario. Se hicieron las 18 y el duelo no comenzó. Podía estirarse el inicio, pero no demasiado porque el estadio sólo contaba con una torre de iluminación artificial en condiciones.

Finalmente llegaría la confirmación de la suspensión. Debido a las dudas de que pudieran continuar las facciones de la barra brava de San Martín disperadas en el departamento, el juego no podía reprogramarse para este domingo. La decisión de suspenderlo debido a que no estaban dadas las garantías (por aparición de vainas servidas, armas blancas y heridos) habría llegado por parte de un ayudante de fiscal y la policía.

Ahora la decisión la tendrá el Tribunal del Consejo Federal. Teniendo en cuenta distintos antecedentes de hechos similares, que en el fútbol argentino lamentablemente sobran, podría suceder cualquier cosa. Desde reprogramarlo, o dárselo por perdido, o multa, o alguna sanción más leve, hasta una importante sanción (descalificación) para el Atlético San Martín. Es probable que el lunes haya novedades al respecto.

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