PUCÁ: EL ÍDOLO DEL PUEBLO

Fotos y Video: Gentileza 

FÚTBOL

Pique corto, freno, amague y nuevamente pique y te dejaba mirando para cualquier lado. A cualquiera que jugó contra el Pucá y le preguntás, seguro va a recordar eso. Quizás, nació en el lugar equivocado, si hubiera nacido en Fiorito seguro hubiera sido un Maradona o en Avellaneda un Bochini, y los que lo conocieron saben que es así. Pero nació en Junín y se volvió uno de los ídolos deportivos del pueblo.

Luis Libertino, no tiene que haber medido más de 1,60 metros, pero siempre estoico, como David, no había Goliat que bancara la parada. Jugador talentoso, con un estado físico envidiable que no paraba de correr los 90 minutos, capaz de jugar tres o cuatro partidos seguidos. Calentón o mejor dicho temperamental, le hacía frente a cualquiera y si tenía que recriminarle a un compañero que no corría, también se lo hacía saber. 

El Pucá, Puqui o Puká tenía una rosca envidiable para los tiros libres o de esquina. No le importaba en qué cancha o qué rival tuviera enfrente seguro lo ibas a ver tirar una chilena, esa era su felicidad, estar con una redonda pegadita al pie y que desde la hinchada alguien gritara su apodo.

Vistió muchas casacas, pero lo recuerdan siempre con la del Verde, corriendo hacia la tribuna después de hacer un gol y subirse a la tela gritando junto a "Los Pumas", la hinchada Verdolaga.

En Junín, y como en todo pueblo, las siestas son sagradas y eternas. Siempre había y hay fútbol. Jugar en el porchito de la casa de los Cárdena era una costumbre. En ese acceso cubierto, anterior a la puerta principal de entrada, que tenía forma circular, como un arco; podíamos pasar horas tirando tiros libres, penales o hacer esos picaditos sin fin. Todos elegían un jugador al momento de patear, nunca faltaba el Enzo, el Diego, Gareca, Burruchaga, pero siempre, pero siempre eh, entre todas esas figuras aparecía el ídolo de nuestro pueblo: el Pucá.

Tuvo varias oportunidades de emigrar a equipos grandes, pero por esas cosas de la vida él eligió siempre vivir en Junín. No quería irse y decía que lo más lejos que podía jugar era en los clubes cerca del pueblo.

Muchos fueron los que pudieron jugar o compartir una cancha con él y todos los recuerdan con cariño:

“Una vez llegó a jugar yo todavía no lo conocía y lo habían sacado de Junín, no recuerdo el motivo. El me viene a ver a mí como referente en ese momento y me pidió que él quería jugar que quería volver.  Estuvo un solo partido al banco al otro volvió a la titularidad y ese torneo fue figura”, expresó el Fuyi Andrada.

“En un momento él estaba afuera del equipo porque no aceptaba ser suplente, hablé con él y volvió fue figura, era un crack", destacó también Ángel "Huevo" Orue.

“Era un loco lindo que se rompía el alma por su Junín, entrenaba solo y después con el equipo el daba todo por la camiseta”, amplió Pablo Guzmán.

“Estaba enojado porque no quería hacer banco y había el rumor que iban a traer de diez al "muñeco" Córdoba. Íbamos corriendo en el entrenamiento y él se había puesto nervioso pensando que no iba a jugar, recuerdo que le dije quedáte tranquilo si a vos te van a dejar porque sos el más viejo, nunca me voy a olvidar nos quería comer, no le gustaba que le dijeran así. Gracias a Dios se puso la camiseta y quedó como uno de los mejores”, recordó Juan Carlos Payero.

“El mejor jugador que he visto en mi vida. Un jugador con brillo, fue un placer jugar y compartir una cancha con él, si te querías poner a correr a la par no durabas más de cinco minutos. Dársela a él o a un 5 como fue el Dani Mateos era asegurar la pelota y el gol, sobre todo si se la daban a un delantero como el Chiquito Cárdena”, costestó el exintendente y actual vicegobernador, Mario Enrique Abed.


Uno de los últimos homenajes que tuvo fue cuando los organizadores del Torneo de Veteranos de Junín, en el año 2016, denominaron con su nombre al certamen. Aunque un lindo homenaje sería una idea que desde hace tiempo ronda por la cabeza de varios habitantes de la Ciudad de Junín, que el estadio  "Posta del Retamo" donde hace las veces de local la Escuela Deportiva de Junín, lleve el nombre de Luis "Pucá" Libertino, el ídolo del pueblo.

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